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sábado, 28 de septiembre de 2024

Sergio Rotman: "Cienfuegos se separó porque nos odiábamos, pero la música es más importante"

 Para Circo Romano | Publicada el 25 de septiempre de 2024

La banda se presentará, luego de dos años, en el Strummer Fest. Antes de subir al escenario de Villa Crespo, el prolífico intérprete habló sobre las sensaciones que le genera este momento, el reencuentro con sus compañeros y los próximos pasos de su carrera.

Texto Andrés Birman

El sábado 5 de octubre marcará el regreso de Cienfuegos a los escenarios, como parte del Strummer Fest. La grilla de este encuentro flamea la bandera del under en su máxima expresión.
El festival suele realizarse en Strummer Bar, de Palermo, pero en esta ocasión especial se mudará a Villa Crespo, para hacer base en el Complejo Art Media.

Cada edición brinda una sala equipada a grupos emergentes de la escena independiente de la Ciudad de Buenos Aires. Y esta no será la excepción, por más que mezcle a miles de personas que aún no conocen la movida con su público habitué. El cierre será explosivo y estará en manos del combo que integran Sergio Rotman (uno de los organizadores de la velada), Gigio González, Fernando Ricciardi, Hernán Bazzano, Martín y Diego Aloé. Y, si bien serán de la partida PezLucho al Attaque Fantasmagoria, compartirán cartel con artistas que ya pasaron por las tablas de Strummer: UnoxunoSemilla de Maldad Nikkö.
El martes pasado los protagonistas convocaron a una conferencia de prensa y Ariel Minimal (cantante y guitarrista de Pez) fue el primero que tomó el micrófono y resumió la propuesta: “Strummer es un escenario de más fácil acceso que otros, donde las bandas más jóvenes pueden conseguir una fecha, tocar y mostrarse. Ese sábado intentaremos celebrar la existencia de este lugar, dando a conocer un montón de gente y grupos que están asociados al espacio, ya sea manejándolo, tocando o pasando música. Acá ocurren cosas”.

Luego de escucharlo atentamente, Sergio Rotman dijo que “este festival es una gloria” y comentó que se asoció al club nocturno en 2021, “porque lo primero que pude hacer en pandemia fue pasar música en el patio de este lugar. Inmediatamente, me di cuenta -no por inteligente, sino porque viajé por todos lados- que tiene una magia increíble. Acá vi shows muy impactantes y para poca gente. Creo que en el futuro no vamos a querer siete millones de seguidores, sino tocar para cincuenta asistentes”, agregó.
Y al culminar la presentación del line up, señaló qué atractivo tiene la propuesta para él: “Hay mucho de ´hacelo vos´. Hay pocas compañías discográficas o influencers acá. Lo que vas a encontrarte son personas haciendo música”.

Circo Romano charló con Rotman. El prolífico músico, que también editó dos discos como solista y cuenta con historia en Los Fabulosos Cadillacs, El Siempreterno, Los Sedantes, Mimi Maura y Dub Clash Orquesta habló sobre este regreso, lo especial de Strummer y cuáles serán los próximos pasos de su carrera.

– Durante mucho tiempo parecía imposible un regreso de Cienfuegos. Sin embargo, en 2019 sucedió con la idea de que sea la única vez. Se repitió en 2022 y pronto habrá una tercera oportunidad. ¿Qué es lo que pasó en el medio entre reencuentro y reencuentro?
– Ricciardi y yo tocamos juntos todo el tiempo con Los Cadillacs, en su momento con El Siempreterno y cuando yo estaba en Mimi Maura también; con Gigio tenemos mucha actividad… En realidad no existe un antecedente, yo no puedo reflejarme en bandas más grandes que nosotros, porque nosotros estamos haciendo este camino por primera vez. Lo que le pasa a Cienfuegos; unos pibes que empezaron en la época de los milicos en la escena de punk rock de acá, se convirtieron en padres y ahora son abuelos… No te puedo decir qué va a pasar porque nunca sucedió antes. Entonces por ahí digo: ´No quiero tocar más´ y a los dos años tocar es lo único que quiero. Antes no existía la cultura juvenil ni el rock and roll, nuestros viejos no hacían lo que hacemos nosotros. No sé qué carajo pasa, no tengo idea. Martín Aloé y yo somos amigos desde los 16 años y es la primera vez en la vida que nos sucede esto. Paramos porque nos odiábamos, ¿para qué te voy a engañar? Y, de repente, la música fue más importante.

– Hay algo en tus palabras que se relaciona con el espíritu de este festival: sentirlo y hacerlo.
Sí, esto no es seguro, ni es un festival de Disney ni es La Bresh, ¿entendés? Hay ciertos festivales, no quiero hablar mal, pero Lollapalooza… vos ya sabés.
La gente compra la entrada igual, no importa quién toque; eso es muy raro. En cambio, toda esta experiencia de un montón de horas va a ser única. Será un encuentro de rock and roll, con gente que está bastante desquiciada y eso es material muy volátil. Cuando recuerdo las cosas por las que me peleé con mis compañeros, no lo puedo creer.

– Durante marzo publicaste, en dos tandas, “El pasado”. Allí revisitaste cinco temas de varios grupos que tuviste a lo largo de tu trayectoria. ¿Te queda algo de esas grabaciones esperando por salir?
– No, eso ya está. Vos antes podías pensar un disco que lo sacabas, salías de gira y te iba a llevar a tocar un buen tiempo. Así fue la industria musical durante sesenta años. Bueno, eso ya no existe más. Entonces, como hace unos meses iba a tocar en Groove y dentro del ciclo Basura Post Punk, elegí unas canciones para poderlas hacer en vivo. Porque pasa una cosa: si sos un compositor como yo, con tantos grupos, cuando un proyecto se detiene; la música también se detiene. Como no toco música de mi proyecto anterior, entonces me daba mucha impresión que haya canciones que me gusten y nadie las toque. Por eso llegué a la idea de grabarlas, pero no, lo próximo será un disco como Rotman y me gustaría hacer otro con Los Fabulosos Cadillacs.

STRUMMER FEST
Complejo Art Media, Avenida Corrientes 6271 (CABA)
Entradas disponibles en https://www.passline.com/eventos/strummer-fest


domingo, 11 de septiembre de 2016

Pagani: "El verdadero periodismo es el escrito"

Pagani charlando con los estudiantes del Instituto Superior Crónica.


El especialista en deportes habló acerca de su experiencia. Marcó diferencias entre el personaje mediático y su trayectoria anterior. Además, dejó conceptos sobre fútbol y boxeo. También recordó su primera entrevista a Maradona.


Por Andrés Birman / @AndresBirman


Horacio Pagani soñó con ser cantante de tangos, "pero no acertaba ni una nota, todos me corregían", reconoce. Por eso, dejó esa idea y se dedicó a recitarlos. Así lo hizo frente los estudiantes del Instituto Superior Crónica, el cual visitó el miércoles 7 de septiembre. Y eligió Fuimos, de Homero Manzi: "´Fuimos golondrinas entre la nieve. Rosa marchitada por la nube que no llueve´… tiene figuras muy lindas; las mejores metáforas que yo recuerde en el género. Es muy poético, es mi tango", aseguró.

Pasadas las 10 de la mañana, de camisa a cuadros y bufanda roja, de buen humor y ocurrente, respondió todas las inquietudes de los estudiantes. Para comenzar, el periodista contó sus inicios en la profesión: "Cuando terminé el colegio secundario, mis viejos querían que sea contador público. A los 17 años empecé a trabajar en el Banco Boston. Pero cuando iba a la facultad me di cuenta de que no me gustaba. Cuando salí del servicio militar me dije ´esto no va más´ y empecé en el Círculo de Periodistas Deportivos. Fui para ver de qué se trataba, no tenía muy encendida la profesión. Y tuve suerte, porque en aquel tiempo era más fácil conseguir trabajo. Seguí en el banco, hice alguna experiencia en televisión (sin salir al aire) y ya hace 48 años que trabajo en Clarín, en donde fui desde redactor hasta prosecretario y columnista, como todavía sigo hoy, en situación de jubilado". Recordó que sus primeros trabajos en el diario fueron "cubrir el casamiento de Horacio Accavallo y vestuarios de fútbol para los principales cronistas" y que "aquel era un periodismo más artesanal, había que estar en todos los detalles. Era muchísimo más costoso que el de ahora".

Acaba de salir su libro "´Seis viajes a la luna´, que grafica la cantidad de kilómetros que transité con esta profesión".  Allí describe el recorrido que comenzó con un viaje a Corrientes: "Nunca había volado. Mastiqué tanto chicle y cerré tanto los ojos que estábamos a mil metros de altura y creí que estábamos carreteando. El primero al exterior fue por la revista El Gráfico, a Asunción del Paraguay a ver un Torneo Juventudes de América. Y el primero a Europa fue a París, que era el sueño de toda mi vida, fue por el diario El Mundo. Fui a ver la pelea de Monzón y Bouttier". Sobre esta experiencia afirmó que "la enseñanza que te da ser enviado especial es muy importante en la faceta de un periodista".


Su nuevo libro retrata experiencias de sus viajes a lo largo de más de cinco décadas de periodismo.






Luego, expresó su parecer sobre el fútbol actual: "Se corre y no se piensa, por eso se juega como se juega. Hoy todo es fricción. Y los jugadores que piensan y que son capaces de manejar el partido desde adentro, caso Román Riquelme, se quedan afuera. Se ha transformado esto en una dictadura de los entrenadores porque los jugadores son obedientes cumplidores de órdenes. La urgencia de los entrenadores es que no los echen. Todo se ha simplificado hacia la nada. Por eso no aparecen más jugadores como el Beto Alonso, como Bochini, como Maradona. Los matan en las divisiones inferiores. El enganche o el armador de juego desaparece ahí, porque no quieren que nadie tome decisiones desde adentro".

Además, dio su particular visión acerca de los factores que inciden en los resultados de los partidos; para Pagani "se definen 40% por el azar, 30% por los factores psicológicos, 20% por la calidad de los jugadores y 10% por la táctica". Pero en seguida marcó diferencia con su otra especialidad, el boxeo: "Lo que me atrae es la historia de los boxeadores. Ver como un tipo se trata de ganar un lugar en la sociedad arriesgando su cuerpo y su físico, con un sacrificio muy grande. Después, si es bueno, la sociedad le dará un lugar, lo aprovecha, lo usa y después lo tira. Por eso la parábola del boxeador es venir de la nada, llegar a lo máximo y, generalmente, terminar en la nada otra vez. Es una cosa de gran profundidad social que me interesó mucho. Entonces quise meterme en el alma del boxeador, que es mucho más noble que el jugador de fútbol. En general son manejados, manipulados y explotados. Una vez que me metí en la idea y la intimidad del boxeador, me gustó mucho más".



Horacio conoció la masividad tarde, "hace doce años, cuando entré en Estudio Fútbol", deslizó. En el programa de TyC Sports a diario discute –desencajado- con sus compañeros. Él aclaró que aquello que se ve ahí no es un personaje: "Yo estoy en una batalla encarnizada. Salgo para internarme cada vez que voy ahí. Un día me van a sacar con las patas para adelante", dijo ante las risas de algunos de los presentes. Y confió que dudaba de su participación porque "no sabía si iba a tirar por la borda tantos años de trabajo serio, caminando por la frontera entre el ridículo y lo anterior". Pero manifestó que escribir en Clarín le dio "prestigio" y salir en televisión, "popularidad". Su conclusión sobre el tema fue que todas las "locuras" que protagoniza "no me han derrotado la trayectoria. Por supuesto yo me pongo mucho más feliz cuando alguien me dice ´leí una nota tuya´ que cuando me dice ´te vi por televisión cuando casi te morís´".


Desafiante, en el estudio de televisión.
En uno de los pasajes más interesantes del encuentro, dio una mirada sobre su vocación y la actualidad de los medios: "El verdadero periodismo es el escrito, porque es la base del periodismo. La palabra escrita permanece y a la palabra hablada se la lleva el viento. Con 20 años encima de radio y 12 de televisión sigo diciendo lo mismo. Hablar, habla cualquiera. Pero si uno hace base en la escritura tiene garantías para trabajar con mayor solvencia en la radio y en la televisión. Por otro lado, el avance de la tecnología es un boomerang. Porque se ha perdido un poco el ojo de tigre, la capacidad de buscar la información y tener lo propio y no sacado de internet. A mí me parece que el adelanto tecnológico produjo ventajas, pero se ha perdido calidad, porque se ha anquilosado un poco la actitud de investigación que antes se tenía. Estamos viviendo una era en la que todo tiene que ser vertiginoso y rápido. Ahora importa más llegar primero que llegar bien". Y aconsejó a los alumnos "que lean mucho y que se capaciten; porque ahora es mucho más difícil que en mis tiempos. Pero aquel que tiene perseverancia y voluntad, al final consigue trabajo".

Para despedirse, evocó aquella primera entrevista con Diego Armando Maradona, "su impulso periodístico", cuando apenas tenía dos apariciones en Primera. "Yo lo vi en un partido preliminar al que nadie le dio mucha bola. A mí me asombró cómo jugaba. Al poco tiempo debutó contra Talleres de Córdoba y en su segundo partido metió dos goles. Planteé que quería hacerle una nota y lo fui a ver al entrenamiento con un fotógrafo. Charlamos un ratito y lo llevé con mi Fiat 600 a su propia casa. Estaban los dos hermanitos jugando a la pelota en la calle y me dijo: ´Los tres vamos a jugar en la primera de Boca´. Yo le respondí: ´¿Sabés que vos vas a ser figura del fútbol mundial?´ Y así fue. Esa nota la tengo enmarcada en mi casa, se llama ´Un sueño de barrilete´".
No se equivocó Pagani en el pronóstico que lanzó sobre la carrera del 10. Su visión lo llevó a buscar aquella reunión, a encontrar su "impulso periodístico". Aquel que no tenía cuando se repartía entre la escritura y el Banco Boston. Pero lo halló ese día con Maradona, cuando no imaginaba pasar más de cincuenta años en esta profesión. Cuando no imaginaba ir a la luna seis veces y volver. Cuando el no pegar ni una nota lo alejó de su primer anhelo.

Publicada el 11 de septiembre de 2016 en Hay equipo... de nuevos periodistas
Link a la nota> http://goo.gl/kxnQdV

lunes, 25 de abril de 2016

Oscar Barnade, el reconstructor de historias

Por Andrés Birman, para Hay equipo... de nuevos periodistas (publicada el 21 de abril de 2016)


Oscar Barnade junto a los estudiantes del ISC
El periodista de Clarín visitó el Instituto Superior Crónica. Habló con los estudiantes y contó vivencias de su profesión.

Oscar Barnade comenzó sus estudios hace 32 años en el Círculo de Periodistas Deportivos. Recuerda que por aquellos años no había muchas opciones para informarse sobre el tema, pero que consumía los pocos medios que estaban a su alcance y tenía la costumbre de apuntar datos en su cuaderno cuadriculado. Pudo digitalizar todo ese archivo en la década de 1990, tras ahorrar mucho dinero e invertirlo en una computadora. Hoy es el sostén estadístico de SportsCenter, en la señal ESPN.
En 1985 comenzó su carrera radial, usando esos datos para transmisiones junto a Humberto Dátola, Julio Ricardo y Víctor Hugo Morales. Al mismo tiempo ingresó a la revista Sólo Fútbol y se desempeñó allí durante 8 años. En ese lapso estudió, se recibió y ejerció como maestro de grado, con la idea de irse a vivir al sur y trabajar en una escuela rural. Siempre postergó ese deseo.
En 1993 conoció la redacción de Clarín. Desde entonces trabaja en la sección deportiva hasta el día de hoy. Además da clases en DeporTEA y ETER, mientras estudia la historia de los clubes de rugby más importantes del país para volcarla en libros. En 2006, junto a Waldemar Iglesias, publicó “Mitos y creencias del fútbol argentino”, en el que intentó derrumbar viejas creencias: “No encontré a nadie que me diga que Bilardo lo pinchó con un alfiler”. Antes enfocó sus textos en la Copa América y la selección nacional.
También colaboró en una serie de documentales titulada “El fútbol es historia”, que puede verse en www.cda.gov.ar.

El lunes 19 de abril llegó al Instituto Superior Crónica (ISC) para brindar una conferencia a los futuros colegas que allí estudian. Enfrentó a un numeroso grupo de estudiantes y, con soltura, respondió cada una de sus preguntas.

- ¿Cómo fue su primera experiencia en un medio? ¿Qué recuerda?

- Un compañero me dejó un mensaje en el contestador, se había ido a Trenque Lauquen de urgencia y le habían dado un partido de Primera D para cubrir en el diario La Prensa. Me pidió que haga de él. Era en la cancha de Muñiz, la final de un octogonal por el segundo ascenso. Lo principal era cumplir con mi amigo. Yo vivía en Ciudadela y me tomé el tren a Once, después el subte hasta la redacción y expliqué qué hacía ahí. Con una credencial de prensa vencida me fui a Retiro y en tren llegué para el final del primer tiempo. Mis colegas me pasaron las formaciones. Terminó el partido con el ascenso de Defensores de Cambaceres e hice algunas notas en vestuarios. Volví al diario y escribí, con muchos nervios, 15 líneas en la máquina. Al otro día salió publicada mi síntesis, sin firma, y al mes me llamaron para cobrar. En el ANSES figura esa colaboración como la primera vez que me aportaron.

Barnade es, además, el vicepresidente del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol, entidad de la que forma parte desde 1989. Comentó que toma clases de baile y que eso lo ayuda a relajarse de tanto trabajo. Agregó que encuentra poco tiempo para descansar: “A veces pienso que me va a estallar la cabeza”, reconoció, pero inmediatamente afirmó que no se cansa de lo que hace, que disfruta de reconstruir historias para acercarlas al público.
Ante la atención de los presentes, confesó que “los cambios que hubo en el área de deportes del diario hacen que todos los caminos indiquen que me tengo que ir”, pero prefiere quedarse a resistir, porque el periodismo le da “mucho placer”.

- ¿Cómo ve al periodismo actual?

- No creo que los medios masivos sean el lugar donde mejor periodismo se haga hoy. No me niego a los cambios, pero sí a publicar sin chequear la información.

- ¿Qué le dejó la experiencia?

- La profesión me hizo crecer. No soy el mismo que a los 18 años. Me formé más. Hice periodismo para cambiar un poquito la vida de las personas. Mis colegas me respetan porque siempre traté de ser buena gente y eso es muy valorado. Hice mi recorrido y me queda mucho camino por andar.

El periodista agradeció la invitación. Se mostró contento y cómodo al compartir el espacio con los estudiantes y docentes del ISC. Comentó que le esperaba una tarde con muchas tareas en la redacción del diario y que estaba preparando su columna Trece décadas, en la que vincula la actualidad del fútbol con algún hecho histórico. Al despedirse, deslizó un anhelo: “Me encantaría que toda una generación que no lo vivió, sienta lo que es tener un equipo que salió campeón del mundo y que Messi sea el estandarte. El Mundial 2018 será una buena posibilidad".

http://cronicainstituto.blogspot.com.ar/2016/04/oscar-barnade-el-reconstructor-de.html