"La próxima reunión la tenemos que hacer en un estadio", grita Walter Meza desde el escenario de La Roca en vivo. La Roca es una zapada que tiene lugar todos los miércoles en el estudio Red House, de Jorge "Corcho" Rodríguez. Allí se reúnen varios de los nombres propios más importantes del rock nacional. Como resultado de los encuentros, se suben videos a Youtube que al día de hoy cuentan miles de reproducciones. Desde la viralización de estos contenidos, son muchos los que pidieron que se lleve esta costumbre de amigos a salas, y así presenciarla. Esta vez se trasladó a Colegiales.
Es tarea difícil describir lo sucedido la noche del 5 de octubre de 2016 en el Teatro Vorterix. La esquina de Álvarez Thomas y Federico Lacroze estaba abarrotada de rockeros. Muchos tomaban cerveza, algunos intentaban en vano comprar un ticket y otros se sumaban a la fila que avanzaba rápidamente buscando ingresar. La postal inicial era típica, pero la cita iba a dejar impensados recuerdos. La idea era homenajear a grandes del género.
Dentro del recinto se exhibieron objetos de Norberto "Pappo" Napolitano. Mientras esperaban por la música, los espectadores pudieron recorrer las instalaciones y observar manuscritos, guitarras, fotos, camperas de cuero, botas y hasta la moto del Carpo.
Fueron parte del show Juan Antonio Ferreyra (JAF), Michel Peyronel, Claudio "Tano" Marciello, Rafael Nasta, Sarcófago, "Corcho" Rodríguez, Cristina Dall, Andrés Giménez, Beto Ceriotti, Andrea Álvarez y Natacha Seara, entre muchos artistas.
Otro de los recuerdos fue para el gran Luis Alberto Spinetta, con dos canciones de Pescado Rabioso: "Post crucifixión", en la voz de Baltasar Comotto y "Despiértate nena", cantada por el actual frontman de Horcas.
Hubo más instantes memorables, como cuando Alejandro Medina se encargó de una notable versión de "Desconfío". O cuando Willy Quiroga interpretó los clásicos "Ritmo y blues con armónica" y "Génesis". También se destacaron "Pobre Juan", "El hombre suburbano", "El viejo" y "Lily Malone" con un seleccionado de músicos.
La principal ovación de la noche fue para La Renga, que hace años no tiene permitido organizar fechas en Capital Federal. El trío de Mataderos tocó "Viva Pappo" y aumentó la euforia de los fanáticos. Pero las sorpresas no terminaron ahí. Chizzo le habló a los asistentes: "Lo que va a pasar ahora es histórico. Sin ellos, nada de lo que vino después hubiera pasado". Y aparecieron Javier Martínez, Claudio Gabis y Alejandro Medina. Luego de 36 años, Manal volvía a tocar ante el público (lo habían hecho en 2014, de manera privada, en La Roca) y unas mil personas tuvieron la fortuna de escuchar canciones como "Avellaneda Blues" y "Jugo de tomate frío".
Finalizado el emotivo set del legendario grupo, llegaron las últimas versiones de la noche: "Sucio y desprolijo", "Fiesta cervezal", "El tren de las 16" y "Blues local".
Fue Chizzo quien le sugirió a Quiroga hacer "Juntando semillas en el suelo" en medio de un esfuerzo trunco por presentar a cada músico. Fue también el líder de La Renga quien intentó reabrir el telón después. Tampoco obtuvo el resultado que esperaba.
El rock nacional se celebró a sí mismo y tuvo otro encuentro histórico. Aquellos que se acercaron a Colegiales se alejaron sorprendidos, sabiéndose testigos de una noche inolvidable que ojalá se repita. Fueron pocos los que pudieron estar, el Teatro Vorterix quedó chico. Tal vez haya que tomar nota de las palabras de Walter Meza.






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